lunes, julio 03, 2006

LXVI-PN


No te quiero sino porque te quiero

y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

1 comentario:

Anónimo dijo...

bueno na que decir

no savia que escrivias

en realidad me gusto el leer cada uno

cada letra en movimiento en mi caveza y yo solo avalanzado sobre ellas

en realidad no se me ocurre que decir pasa a visitar mi blog si quieres

soy el gabriel el de la avanzada
:D

ya chaop